Las muelas de juicio, también conocidas como terceros molares, a menudo pueden causar complicaciones cuando no tienen suficiente espacio para crecer correctamente. Pero, ¿cuáles son los casos en que se recomienda su extracción? A continuación, detallamos las situaciones más habituales:
- Falta de espacio en la mandíbula: si no hay suficiente espacio, la muela puede quedar atrapada y no salir del todo, provocando dolor y otros problemas.
- Muelas torcidas: cuando la muela de juicio sale torcida, puede dañar los dientes del costado, provocando caries y otras complicaciones.
- Inflamación de la envía o infecciones: si la zona al costado de la muela de juicio se inflama o se infecta, puede ser necesario sacarla para evitar mayores problemas.
- Caries en las raíces: la presencia de caries en las raíces de las muelas de juicio puede ser una razón para extraerlas, especialmente si afecta a la salud bucal en general.
Si tienes dudas sobre tus muelas de juicio, es importante consultarlo con tu dentista para recibir el mejor asesoramiento.