Curiosidades dentales: el origen del hilo dental
🧐 ¿Sabías que el hilo dental tiene más de dos siglos de historia? Todo comenzó en el año 1815, cuando el Dr. Levi Spear Parmly, un dentista de Nueva Orleans, ideó el uso de un hilo de seda para limpiar los espacios entre los dientes. Le recomendaba a sus pacientes pasar este hilo encerado entre los dientes y las encías para eliminar los restos de comida que el cepillado no podía limpiar.
Aunque esta práctica comenzó a principios del siglo XIX, no fue hasta finales del 1882 que el hilo dental se comercializó por primera vez. La compañía Codman & Shurtleft fue la pionera en la producción del hilo de seda no encerado para el uso dental. Más adelante, en 1898, Johnson & Johnson obtuvo la primera patente para el hilo dental, utilizando lo mismo material de seda que se empleaba en las suturas médicas.
Con el tiempo, el hilo de seda fue sustituido por el de nailon, gracias al Dr. Charles C. Bass, que desarrolló esta versión durante la Segunda Guerra Mundial. El hilo de nailon tenía una mejor resistencia la abrasión y podía ser producido en varias medidas, haciéndolo más accesible y efectivo para la higiene bucal.
Y tú, ¿ya has incorporado el hilo dental a tu rutina diaria? Recuerda que el uso diario del hilo dental ayuda a prevenir las caries y las enfermedades en las encías, ¡manteniendo una sonrisa saludable y radiante!